santiago del estero

Cómo empecé mi vida nómada digital

Empezar una vida nómada digital no es una decisión de un día. En mi caso, fue una transición entre estudios, trabajo remoto y viajes que poco a poco se convirtió en una forma de vivir.

Soy de Santiago del Estero, y a los 18 años hice mi primera gran mudanza: me fui a Buenos Aires para estudiar Economía Empresarial en Di Tella. Ahí entendí algo que todavía me acompaña: me encanta moverme, conocer lugares nuevos y empezar de cero.

vida nómada digital desde Santiago del Estero

Santiago del Estero, donde empezó todo.

Ese mismo año viajé a Brasil durante un mes. No trabajaba, solo estudiaba, pero ahí apareció el primer bichito del viaje. Ese cosquilleo que te dice: “quiero más de esto”.


En 2014, antes de entrar al último año de la universidad, viajé a Inglaterra a hacer un curso de inglés. Estuve un mes en Londres y, aunque no podía trabajar todavía, sentí algo muy claro: si pudiera vivir así, lo haría.

primer viaje a Inglaterra estudio de inglés Londres

Mi primera vez en Inglaterra.

Ese primer mes fue importante, pero también me dejó algo claro: un mes no alcanza para realmente desbloquear el inglés.

Por eso, tres años después, tomé la decisión de volver a Inglaterra, esta vez para instalarme y enfocarme en serio en el idioma y en mi crecimiento profesional. Esa experiencia la cuento en detalle en esta etapa en Brighton.


2016: el momento que cambió todo

Un año después, a mi hermana le diagnosticaron cáncer. Fue uno de los momentos más duros de mi vida.

Se lo conté a mi jefe y organizamos todo para que pudiera irme a cuidarla a Costa Rica durante seis meses sin perder mi trabajo. Ese día sentí alivio, gratitud… y una libertad que no sabía que existía.

Ahí empezó mi vida remota, aunque todavía no lo llamaba así.


Mi primera rutina remota en Costa Rica

Entre Costa Rica y Argentina había tres horas de diferencia. Yo arrancaba a trabajar a las 6 AM y terminaba a las 14 hs.

Esa estructura me sostuvo emocionalmente en medio de todo lo que estaba viviendo. A las 15 hs me iba a una pista de patines tres veces por semana, religiosamente.

El deporte me ordenó la cabeza, me sostuvo y me devolvió una parte de mí en un momento donde todo alrededor era incertidumbre.

En Costa Rica entendí dos cosas que después marcaron mi camino:

  • necesito moverme
  • el deporte me sostiene emocionalmente

Volver… pero no volver igual

Cuando volví a Argentina, yo ya no era la misma. Sentía que mi vida había cambiado para siempre.

También entendí algo doloroso: mi pareja de ese momento ya no podía acompañarme en este camino. Volví, terminé esa relación y seguí trabajando en la misma compañía. Siete meses después, renuncié. Era momento de moverme otra vez.


Europa y el segundo gran salto de mi vida nómada

Con mis ahorros armé un viaje de seis meses. Un mes y medio recorriendo Europa y luego cuatro meses viviendo en Brighton, UK.

Brighton fue distinto a todo lo anterior. Ya había vivido fuera de mi ciudad —Buenos Aires, Costa Rica— pero esas mudanzas habían sido por motivos concretos: estudiar, trabajar o acompañar a mi familia.

Esta vez era distinto. Me fui para vivir otra vida. Para explorar. Para crecer.

Viví con una familia inglesa, estudié, caminé la ciudad como local y empecé a abrir puertas para el futuro.

Y justo un mes antes de volver a Argentina, pasé todas las entrevistas para una empresa de la que no sabía nada… pero que terminó marcando mi camino.


Volver a Argentina… pero encontrarte con otra versión de vos

Volví con un trabajo nuevo: Workana, una startup donde el trabajo remoto era parte del día a día.

Ahí descubrí que no era la única. Había personas construyendo carreras, rutinas y vidas completas mientras se movían por el mundo.

Ahí entendí que lo mío no había sido casualidad: era una forma de vivir. Una identidad.


Así empezó DiNomad

DiNomad nace de toda esta historia.

No es un blog de viajes. Es la suma de mis ciudades, mis mudanzas, mis trabajos remotos, mis cambios, mis aprendizajes y mis caídas.

Es mi forma de ordenar lo que aprendí viviendo lejos, volviendo y volviendo a irme. Y también es una forma de acompañar a quienes hoy están empezando a vivir en movimiento.

Si querés conocer más sobre mi historia, podés leer más sobre mí acá.