img 0670

Trabajar remoto ya me daba cierta libertad. Podía organizar mis días y moverme dentro de Argentina. Pero había un problema claro: estaba cobrando en pesos, y eso limitaba completamente mis posibilidades de viajar y sostener ese estilo de vida en el tiempo.

Durante la pandemia, todo cambió. Empecé a cuestionarme si realmente quería seguir viviendo en Buenos Aires y entendí que, si quería irme a vivir afuera, necesitaba un cambio estructural: empezar a trabajar remoto en dólares.

El primer clic: viajar sola y probar

Antes de dar el salto, hice algo simple pero clave: probar. Me fui sola a Bariloche 10 días. Trabajé algunos días y otros me los tomé libres.

IMG 0694 Scaled

Primer viaje sola a Bariloche, donde empezó todo.

Ese viaje fue importante porque me confirmó dos cosas. Primero, que podía viajar sola y que me gustaba. Segundo, que aunque podía hacerlo, no podía sostenerlo en el tiempo con las condiciones que tenía en ese momento.

IMG 0168 Scaled

Hormiga Negra Hostel, un lugar tranquilo para trabajar con vista al lago.

Ahí el problema se volvió evidente: necesitaba ganar en otra moneda.

La decisión: trabajar remoto en dólares

A partir de ese momento, enfoqué todo en dos objetivos:

  • Conseguir un trabajo remoto en dólares
  • Resolver mi situación migratoria

En paralelo a la búsqueda laboral, empecé a armar mi carpeta para tramitar la ciudadanía italiana. Fue un proceso largo, de varios meses, pero clave para poder proyectar una vida fuera de Argentina.

Cómo conseguí el trabajo

El cambio más concreto fue optimizar mi perfil de LinkedIn. No fue magia, fue estrategia:

  • Puse toda mi experiencia en inglés
  • Detallé herramientas y plataformas que usaba
  • Sumé skills relevantes para mi rol
  • Pedí recomendaciones a colegas

Gracias a eso, me llegó un mensaje directo por LinkedIn para un rol de Marketing Manager en una empresa de Chile. Era modalidad contractor y pagaban en dólares.

Ese fue el punto de inflexión. Empecé a trabajar remoto en dólares y, en pocos meses, todo cambió.

El impacto real

A los 3-4 meses de empezar ese trabajo, me fui 6 meses a recorrer Europa mientras seguía trabajando.

  • 2 meses en Italia tramitando la ciudadanía
  • Viaje por Andalucía: Cádiz, Tarifa, Ronda
  • Gibraltar y otros destinos
IMG 8283 Scaled

Primer encuentro con mi equipo en WeWork Chile.

Después de ese recorrido, volví a Argentina por un corto período y finalmente me instalé en Barcelona.

Lo que aprendí

Trabajar remoto no es lo mismo que tener libertad real. La libertad llega cuando podés sostener ese estilo de vida en el tiempo, y para eso, en mi caso, fue clave empezar a trabajar remoto en dólares.

No fue un cambio de un día para el otro, pero sí una decisión clara: alinear mi trabajo con el tipo de vida que quería tener.